Por Rafael Castex

Estamos todos rotos

Cronicas

El autor es tomado como por un rayo por la voz inagotable de Felipe, un bioquímico que sobrevive en la calle.

Está todo roto, la vereda, ves, estamos todos rotos.

¿Cómo solucionás el problema del agua?.

Fácil Jaimito, ¡quitale los radiadores a los autos y decime si no tenés agua!. Vos primero preguntate de que están hechos los autos. ¿O si un hombre cuando choca es porque no sabe manejar?

 Ahora, fijate vos, en el Río de la Plata… no sabés amigo, una vez me metí. Pise unas rocas y luego empecé a pisar barro. Vos nunca podés saber que hay ahí abajo o si hay un pozo oscuro que te traga. ¿Y te mata? O no Jaimito, te puede llevar a otro lugar donde haya paz. Acá tenés todo.

Pero andá a mirar un día, tomate el tiempo y contempla la Torre de los Ingleses o agarra un lápiz y un papel y después contame. Decime si los relojes marcan todos la misma hora o si en que sentido corren las agujas. Las categorías son una mentira. Las mandaron a hacer los ignorantes para poder mandar a los que entienden.

¿Vos me entendés ahora Jaimito?. Agarrá un lápiz y un papel y hace carburar el bocho …ahí empieza el problema. No leas, escribí. Todos los días escribo fórmulas que llevo a una fotocopiadora. Y van a un lugar donde ni vos ni nadie van a poder entender.

Te doy un ejemplo: volví de hacer las fotocopias del trabajo del día y fijate que cuando estaba pasando por la fuente empezó a salir agua y antes, cuando estaba yendo a la fotocopiadora, no había agua.  

Decime si los relojes marcan todos la misma hora o si en que sentido corren las agujas. Las categorías son una mentira. Las mandaron a hacer los ignorantes para poder mandar a los que entienden.

 

No es fácil. Hay que saber mucho. Pico todos los papeles después de fotocopiarlos, para que nadie tenga acceso, los pongo en una bolsa, la tiro y después nace un árbol. Una vez le diseñé una válvula doble a un tornero, pero si el tornero no tenía torno no es mi culpa. O entrá en la facultad de Ingenieria, la que está en Las Heras.

Observala atento y después contame.

Si observás bien te vas a encontrar que en el centro hay un péndulo, como de este tamaño, que cuelgue en el centro. Después decime qué significa eso. Las canciones no son lo que escuchas. Las letras dicen otras cosas.

¡Acá esta todo! (señala los edificios, la vereda, la gente que pasa, los autos) o andá a la Torre de los Ingleses, en Retiro, y parate enfrente. Contemplala y preguntate por qué tiene cuatro relojes a cada lado, y después contame y decime en qué sentido giran las agujas. Agarrá un lápiz y un papel y ahí quiero ver qué haces. Es como la Mitosis y el ciclo de Cleo.

Pero después preguntate qué quiere decir en realidad Mitosis. El enemigo no esta fuera, esta dentro de uno mismo. Y ahí viene el problema. No tengo más tiempo. Hay que seguir. Y dejar de hablar. Otro día te voy a contar, Jaimito, el día que diseñé una heladera que se abría y explotaba.

(Fargmento de un libro inédito del autor)