Por Alejandro Tobares (Miga de Pan)

Fuego, fuego

Cronicas

Escrito desde las entrañas del Borda, en una fuga sin perseguidores.

Estoy en el mismísimo infierno, insodable, indecible. 

Cada vez me caigo más para abajo, escucho voces de gente que también cayó, algunos son fantasmas que me temen. 

Miro para todos lados y cada vez tengo más calor, quiero huir de este lugar, trato de subir arañando con mis manos el barro pero caigo. Caigo. Caigo.

Me quiero matar, solo en medio del ruido del infierno estoy hundiéndome de a poco y no hay retorno, apenas ruido y calor.

El mensaje de Don Bachicha

Bachicha parece que desde el infierno me grita:

-¡Traeme la tanga fucsia, boludo, traeme la tanga y subí!

Empiezo a rasgar las paredes de barro y trato de subir hacia la superficie terrestre. En un momento, el ruido de las voces es ensordecedor y el calor insoportable; de golpe se me borran las imágenes y caigo hacia el abismo, sin compasión, sin pasión. Me voy amigos, me prendo fuego.

Las demonias me susurran pesadillas al oído. Se queman mis lágrimas, se derrite mi dolor. Me empiezo a quemar, de un instante a otro desaparezco Y grito: Dios salvame...sácame de acá.