Por Príncipe

Quieren demoledores

Cronicas

La incógnita del boxeo del siglo 21 y en busca de la gran victoria argentina.

Al arte del boxeo lo están asesinando.

Resulta una incógnita descrubrir el boxeo del siglo 21 y su hipótesis de lo que viene, con la continuidad de lo que fueron Mayweather y Pacquiao. Ambos son el boxeo del siglo 21.

Son las caras de la moneda del siglo 21, constituyeron una gran rivalidad y una supremacía por el número uno, que tuvo una gran falla, un pecado mortal imperdonable, que fue cuando estuvieron frente a frente.

Eso les va a quitar y los va a proyectar con un asterisco muy grande; fallaron cuando tuvieron que apurar su clásicodel ring.

Hagler y Leonard, sobresalieron cuando estuvieron frente a frente. Durán y Hagler, Duran y Leonard, Hagler y Hearns.

Cuando los fabulosos cuatro de los setenta se combinaron en los combates entre ellos, magnificaron, proyectaron su grandeza. Cuando lo hicieron Mayweather y Pacquiao achicaron su grandeza. Y ese combate fracaso entre ellos es un asterisco que los disminuye en la historia.

Los rusos, el gran fantasma

La proyección de la escuela de la ex Unión Soviética que va lanzando campeones como Utzic como Lomachenko, como Golovkin, como Kovalev…  hay un sin fin, una decena de rusos es el gran acertijo, es el gran fantasma. 

Si la escuela soviética y la etnia de la ex Unión Soviética se apoderara del boxeo del siglo 21. Los campeones durarán menos, porque a los campeones los inflan y los achican. Monzón duró siete años porque siempre peleó en 72,500. Manny Pacquiao fue de supermosca, es decir, 52,100, a mediano junior de 69,850. En el engorde, el aumento físico, el riesgo aumenta.

Los campeones van a tener más protagónico, quizá más chances de hazañas, pero van a durar menos.

Porque las preocupaciones son más duras y los físicos se gastan más rápido y el boxeo este es más físico que artístico, como era en el siglo veinte.

Las figuras son las que están: Mickey García, que va por todos los récords, que no luce, que no tiene arte; pero esta ahí. Lomachenko, que para muchos es el mejor pero no seduce,  

Canelo que seduce, pero no es el mejor.  

No hay una postura de número uno. Pacquiao abrió el siglo veintiuno siendo el numero veintiuno hasta que después lo desbordó Mayweather, quien necesito que Pacquiao fuera noqueado por Juan Manuel Márquez, para sacarle ese rol. Los campeones van a durar menos, porque la industria los hace elásticos y en un momento el peso no da más. Broner en el boxeo guiado por un promotor que venía del rap. 

Broner es un espejo del odio. Y cuando Maidana le ganó en el 2013 en San Antonio Texas, se convirtió en el ídolo de los negros por sacar del camino a un negro insoportable. Talentoso que fue de mas a menos y se frustro.

¿Urgen ídolos argentinos de boxeo?

El boxeo argentino más que un ídolo necesita una gran Victoria. En este momento el único boxeador que se la puede dar es Brian Castaño, que va a pelear en marzo en New york con Erislandy Lara. Es el campeón mundial mediano Junior. Es un pibe matancero, bastante difícil, que creo que si tiene el éxito absoluto puede ser una bomba de tiempo. Pero tiene la particularidad para lograrlo, es un talento atrasado y que pelea poco porque su manejo en este momento es limitado. Lo maneja la gente que manejo al chino Maidana, pero a él lo deberían tener mucho más activo.

¿El boxeo del siglo 21 es más técnico?

El boxeo del siglo veinte fue mejor que el boxeo del siglo veintiuno, el hombre del siglo veinte era mas duro que el hombre del sigo veintiuno. 

Probablemente por las guerras por el mercado de ahí. Tenían mayor dureza y mayor capacidad de sufrimiento. El boxeo del siglo veinte era más artístico que el boxeo del siglo veintiuno que es mas atlético y físico.

El arte del boxeo hoy no se sabe ver; ni por los jurados ni por los periodistas.

Por eso va a ser muy difícil que Daniel Jacobs, que es un dios boxeando, es el hombre que le gano al cáncer, Dios boxeando, pero como no tiene pegada probablemente no tenga reconocimiento ante canelo, no la tuvo Gorotkin que le gano, lo boxeo y lo castigo no creo que lo tenga este. Al arte del boxeo lo está asesinando la industria y el consumo.

El arte del boxeo hoy no se sabe ver; ni por los jurados ni por los periodistas.

La gente no quiere boxeadores artistas, el público quiere demoledores.

Y nosotros, que somos los críticos, tenemos que marcarle el error.